Sobre la izakaya hay otra mesa. No tiene carta: Juan cocina al vuelo lo que le pide el día, como en las casas de Kioto que no abren la puerta a quien llega sin conocer a nadie.
Aquí no se reserva. Se sube de la mano de alguien.
J.L.ab · Sake Izakaya · C. San Juan de Letrán 4, Málaga